Inventario previo
URLs, tráfico, enlaces y posiciones antes de tocar nada.
Migraciones SEO
Una migración mal planificada puede borrar años de trabajo en una semana. Acompaño el proceso completo: inventario de URLs, mapa de redirecciones uno a uno, validación en preproducción, checklist de lanzamiento y monitorización intensiva los días posteriores, cuando aún se puede corregir sin daño.

Señales
Si te reconoces en alguno de estos puntos, este servicio es para ti.
Alcance
Trabajo concreto y verificable, con entregables claros en cada fase.
URLs, tráfico, enlaces y posiciones antes de tocar nada.
301 uno a uno, sin redirecciones masivas a la home.
Rastreo del entorno de pruebas antes de publicar.
Vigilancia diaria de indexación, errores y posiciones tras el cambio.
Una migración en la que el tráfico se mantiene y, con frecuencia, mejora por la limpieza técnica.
Método
Punto de partida real antes de tocar nada, aplicado a migraciones SEO.
Prioridades por impacto y esfuerzo, con plazos realistas.
Implementación propia o acompañamiento a tu equipo.
Search Console, GA4 y posiciones, revisados cada mes.
Antes de tocar nada, necesito saber exactamente qué existe hoy: todas las URLs indexadas, su tráfico, las que reciben enlaces externos y las posiciones que ocupan. Este inventario se hace cruzando Search Console, Analytics, un rastreo completo con Screaming Frog y, si es posible, herramientas de backlinks, porque cada fuente aporta URLs que las otras no capturan.
Es el paso que más se salta la gente con prisa por lanzar el rediseño o el cambio de CMS, y es precisamente el que permite luego construir un mapa de redirecciones completo. Sin inventario, cualquier migración se hace a ciegas y las pérdidas de tráfico se descubren semanas después, cuando ya es tarde para corregir con calma.
Redirigir todo a la home o aplicar reglas genéricas por patrón de URL es la causa más habitual de pérdida de tráfico en una migración. Cada URL antigua con tráfico o enlaces relevantes necesita su redirección específica a la URL nueva que responde al mismo contenido o intención, no a la página que quede más cercana en la nueva estructura.
Cuando cambia también la arquitectura de información, el trabajo se complica: hay que decidir a qué URL nueva corresponde cada URL antigua, y en migraciones grandes esto significa revisar cientos o miles de correspondencias, no solo aplicar una plantilla automática de redirección.
Rastreo el entorno de preproducción como si fuera la web real: redirecciones, canonicals, robots.txt, sitemap, renderizado, velocidad de carga y datos estructurados. Muchos de los problemas graves de una migración se detectan y corrigen en staging sin ningún coste, y se convierten en semanas de pérdida de tráfico si se descubren después del lanzamiento.
También preparo el checklist de lanzamiento: qué hay que comprobar en el minuto exacto en que la web nueva sustituye a la antigua, desde que robots.txt no bloquee todo el sitio por error hasta que el sitemap apunte a las URLs correctas.
Google necesita tiempo para procesar redirecciones a escala, así que la primera o dos semanas tras una migración es normal ver oscilaciones de tráfico. Lo relevante en esos días es monitorizar de cerca: qué redirecciones no funcionan, qué páginas se indexan con errores, si aparecen 404 masivos que no estaban previstos.
Esa vigilancia intensiva es la que permite corregir a tiempo, cuando todavía se puede evitar que un problema puntual se convierta en una caída sostenida de varios meses. Pasado ese periodo inicial, el seguimiento se espacia pero no desaparece hasta confirmar que el tráfico se ha estabilizado o superado.
Checklist
Tareas verificables, con entregable y criterio de aceptación.
Todas las URLs con tráfico, enlaces o posiciones relevantes antes de iniciar el cambio.
Correspondencia específica entre URL antigua y nueva, sin reglas genéricas ni redirecciones a la home.
Validación de redirecciones, canonicals, robots.txt y sitemap antes de publicar.
Comprobaciones críticas en el momento exacto del cambio para evitar bloqueos accidentales.
Vigilancia diaria de indexación, errores 404 y posiciones durante las primeras semanas.
Protocolo definido para revertir o corregir rápido si aparecen caídas fuera de lo esperado.
Errores frecuentes
Preguntas frecuentes
No. Es normal una oscilación de unas semanas, pero una migración bien planificada recupera y suele superar el punto de partida.
Antes de definir la nueva estructura de URLs. Entrar cuando la web ya está hecha limita mucho lo que se puede salvar.
En la mayoría de casos sí, reconstruyendo el mapa de URLs antiguas y restaurando contenido y redirecciones perdidas.
Cambio de dominio, de CMS, paso de HTTP a HTTPS, rediseños completos y reestructuraciones de URLs dentro del mismo dominio. Cada tipo tiene riesgos distintos: un cambio de dominio afecta a la autoridad completa, mientras que un rediseño suele afectar más al contenido y a la arquitectura interna.
Sí, y en proyectos grandes suele ser más seguro. Migrar por secciones permite validar el comportamiento real en Google antes de mover el resto del sitio, reduciendo el riesgo de que un error de configuración afecte a todo el tráfico a la vez.
Acompañamiento estratégico continuo: prioridades, roadmap y decisiones SEO basadas en datos de negocio.
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